Mi diario político -1-
30/9/26
Por
Asdrúbal A Romero M
El inicio este nuevo proyecto de diarismo político: las dos primeras sentadas

Lunes 28 de septiembre de 2026
Mientras me dirigía en el metro hacia el Hipódromo de la Zarzuela, inicié mi habitual difusión dominical. Compartí el post más reciente de mi página multiblog, relativo al evento donde el poeta Alejandro Oliveros presentó en Madrid “Un antes y un después: Diarios literarios 2020-2022”. A los pocos minutos de haberlo enviado vía whatsapp, recibo el siguiente mensaje de un amigo desde Venezuela:
<<Es la 1:45. Llegó la electricidad. Me he despertado y sé que ya no podré seguir durmiendo porque, sin luz, me vi forzado a acostarme a las 6 pm y me dormí a las 7pm. Esta alteración del ciclo circadiano, debe estar alterando mi núcleo supraquiasmático del hipotálamo, y me debe estar enfermando. Por la salud, creo que estoy forzado a volver a las guarimbas>>.
Este amigo, un reconocido intelectual carabobeño, me confirma que Venezuela está reencontrándose con un deber ineludible: retornar a la lucha cívica. Ya no se trata sólo del hartazgo por el evidente empeoramiento de las condiciones de vida -la crisis eléctrica funciona como un permanente anuncio televisivo de que todo seguirá deteriorándose-. Es también la convicción de que la transición tutelada no arrojará el resultado que todos soñamos el tres de enero de este año.
Después del 24J cualquier esperanza sobre una salida democrática quedó sepultada. Maduro y su cúpula se encargaron del entierro y, con ese servicio funerario, comenzaron a cavar su tumba. Entramos entonces en un limbo de desesperanza que culminó con la detención de Maduro debido a su abultado expediente criminal. Con su traslado a una prisión neoyorquina resucitó la esperanza, pero nos ha durado muy poco.
Al principio, a muchos nos pareció lógico el anuncio de una transición tutelada de tres etapas. Sin embargo, las infames decisiones del gobierno liderado por Trump -una tras otra- han desnudado todas sus inconsistencias. ¿Qué se puede esperar de ese proceso tal como va? Como la mayoría de los ciudadanos opositores, pienso que muy poco, a menos que logremos que quienes más nos pueden ayudar corrijan su errático rumbo.
El lado bueno de lo malo es que crece una convicción ciudadana: la lucha por salvar a la Patria es una impostergable necesidad y un deber estrictamente nuestro, con o sin la ayuda de nuestros supuestos amigos. Incluso la encomiable paciencia de nuestra legítima lideresa parece haberse agotado; se muestra presta a conducirnos de manera autónoma hacia la resolución de nuestro destino.
Miércoles 30 de septiembre de 2026
Comenzó el otoño de verdad en Madrid. Faltan apenas tres meses para que finalice este 2026, un año que se nos ha diluido entre las manos sin avances concretos hacia el auténtico propósito del pueblo venezolano: escapar de una vez por todas de la pesadilla chavista. El único camino por delante es el de la rebelión civil. Es necesario puntualizar algunas cosas al respecto.
¿Significa la rebelión un retorno a las guarimbas, tal como sugería el mensaje de mi amigo? No. La rebelión debe ser pacífica y, al mismo tiempo, contundente. Conociéndolo desde hace tantos años, sé que su frase fue metafórica. Sería también un craso error regresar al escenario de confrontación de 2017: un grupo de jóvenes valientes dándolo todo mientras el resto de los venezolanos observaba los acontecimientos por la televisión o el móvil.
Para que la rebelión civil sea contundente y efectiva se requiere masa crítica. Debe ser masiva y unísona. Se necesitan cantidades significativas de ciudadanos participando al mismo tiempo, logrando una cobertura sincronizada a escala nacional. Las convocatorias fragmentadas en lugares específicos -los habituales puntos de protestas en las ciudades- son un error. Así lo demostró lo ocurrido tras el esperpéntico asalto a la democracia del 24J.
La rebelión civil demanda liderazgo, organización e inteligencia creativa. Liderazgo tenemos. El germen de la organización reside en los <<Comanditos>>, que ya demostraron su eficacia organizativa para certificar el magnífico triunfo electoral del 24J. ¿Estarán concientizados sus miembros sobre la necesidad de asumir riesgos en esta segunda etapa? La pregunta apunta hacia los miedos a la represión que aún persisten. Se trata ahora de la fase del “Cobrar”. Si a través de los <<Comanditos>> logramos activar a un porcentaje importante del resto de la población, la mesa estará servida. Organización y masa crítica sincronizada son las claves del éxito.
Para mí es tácito que este es el objetivo que persigue María Corina con su regreso al país, aunque no pueda expresarlo en términos tan claros. Las guacamayas están regresando. La temperatura en las calles se eleva. ¿Qué otro objetivo podría tener su esperado regreso? ¿Volver a enclaustrarse? ¡No tendría ningún sentido!
Los jerarcas americanos responsables del mal proceder con Venezuela seguramente hacen la misma lectura. La presión que se desatará irá contra el Rodrigato y también contra ellos. No nos han dejado otra alternativa. ¿Cuál será la respuesta del régimen? ¿Cuánto estará dispuesto el Trumpanato a hacerse cómplice de esa respuesta? Nosotros estamos peleando por nuestra libertad.
Posts más recientes
