top of page

Recorrido con el Fogonero mayor

21/6/26

Por

Asdrúbal A Romero M

Extendemos nuestra vitalidad cuando nos mantenemos activos en esos "quehaceres" que mejor nos definen.

Habíamos asistido a la firma del poemario de una querida amiga de ambos en la Feria del Libro de Madrid de 2025. El Fogonero Mayor y yo caminábamos por los jardines del Retiro hacia la Puerta de Alcalá. Tengo un proyecto en mente, me dijo. Mi amigo, el estimado Dr. Rubén Pérez Silva, siempre generando ideas sobre cómo reconstruir a nuestra querida Venezuela, razón por la que no sentí extrañeza alguna con su nueva propuesta.


Fue inevitable recordar que, a finales de 2010, Rubén había convocado una serie de reuniones sectoriales con distinguidos carabobeños para presentarles su idea estrella:  la constitución de un movimiento cívico cuyo objetivo fuese la elaboración de propuestas para la reconstrucción del país. Así nació el TREN, siglas alusivas a Talleres de REconstrucción Nacional, con vocación de análisis, debate y formulación de propuestas sobre la crisis venezolana. Varios profesionales de diversas áreas nos integramos a la tarea y ya en junio de 2012, en el marco del foro “El Estado Federal: Futuro y Actores”, lanzábamos una de las banderas por las que el Tren ha sido más reconocido. Propusimos un amplio debate nacional para confrontar el centralismo del Socialismo del Siglo XXI con el paradigma democrático de las autonomías federales descentralizadas. Posteriormente, vendrían otros eventos, algunos con muy buena asistencia de público, como los referidos a la dolarización como alternativa monetaria —el otro gran tema bandera del TREN—.


Rubén recorrió otras capitales regionales desde la estación TREN Carabobo, con la intención de ir armando toda una red conectada con la gran estación central TREN Venezuela. Recuerdo haberle acompañado a Maracaibo, donde encontramos una excelente receptividad a la idea de una sociedad civil proactiva en el diseño de su propio destino. De aquella historia con sus múltiples anécdotas proviene el mote de “fogonero mayor”, con el que cariñosamente nos referimos a Rubén varios de sus amigos integrantes del TREN. Esa tarde de 2025, el fogonero retornaba a sus andanzas. Con mirada confiada me interpela: <<Quiero que el TREN publique un libro contentivo de propuestas para el país en diez o doce áreas fundamentales y deseo que tú te encargues del tema de la educación>>.  A continuación, me mencionó una lista, todavía muy incompleta, sobre varios de los candidatos que tenía en mente para encargarse de los otros temas.


En verdad no era la primera vez que me hacía esa propuesta, pero quizás él no recordara que ya la habíamos conversado. La primera vez me mostré muy receptivo, sin manifestar consideración alguna sobre el fondo de su proposición. En el Retiro, mi actitud no fue la misma. Fui reticente. Le dije: Rubén, no quiero escribir una lista de sueños bonitos sobre la educación que desearíamos para los jóvenes, una vez que el chavismo sea desalojado del poder. Mucha gente puede escribir con mayor enjundia sobre esos sueños. El problema es que la destrucción ha sido de tal magnitud que, antes de disponernos a soñar, se deben resolver temas concretos como el salario de los educadores y tomar medidas muy duras sobre las que todo el mundo evade hablar.


Mi locuacidad fue in crescendo, quizás los vinitos. Rubén me escuchó con inagotable paciencia, que usualmente no es lo suyo, mientras yo disparaba una catajarria de veloces cuentas con la finalidad de demostrarle lo desafiante que resultaría reconstituir la prestación de los más esenciales servicios públicos. Creo que fue en ese preciso momento que me inventé el título “La escuela 5D”, para el ejercicio de estimación del costo de retornar a cuatrocientos mil docentes activos a un desempeño, otrora normal, de cinco días a la semana tanto en escuelas básicas como liceos. Tendrían que transcurrir once meses para que todas mis cuitas, expresadas aquella tarde, tomaran estructurada forma en el breve ensayo que recientemente publiqué: ¿Y los servicios públicos esenciales?


Hoy día, una vez más, Rubén anda recorriendo el país en su condición de miembro fundador del Bloque Constitucional de Venezuela.  Esta organización, asimilable en sus funciones a un “tren jurídico”, decidió crear un consejo nacional para la revisión del sistema de justicia en Venezuela con comisiones regionales en los estados. Nuestro apreciado fogonero ha asumido la responsabilidad, conferida por el Bloque, de coordinar la integración y juramentación de dichas comisiones. Ayer mismo, lunes 15 de junio, presidía la juramentación en el estado Táchira.  ¡Incansable Rubén! Ejemplo emblemático de quienes creemos que mantenernos activos en ese grupo de quehaceres en los que más hemos destacado y que, de alguna forma, mejor nos definen, es la vía natural para extender nuestra vitalidad y preservar la propia identidad. El Fogonero Mayor anda en su flow -diría Mihaly Csikszentmihalyi-. Según este reconocido psicólogo contemporáneo: Dejar de hacer aquello en lo que destacamos nos desconecta de esa fuente de gratificación profunda. Y aquella tarde del Retiro, después de escuchar toda mi perorata, con voz calmada me dijo: <<escribe sobre lo que siempre has creído>>.


Simplemente, he deseado documentar ese intercambio personal con el amigo, que fue a su vez la chispa que activó una línea de trabajo concretada en el ensayo al que he hecho referencia. Fue publicado en cuatro capítulos, tanto en la sección de opinión del diario El Nacional así como en mi propia página multiblog -uno de mis instrumentos de perseveración de mi propio ser-. Para una lectura de la versión completa, lo pueden descargar en https://bit.ly/4a4Xp1L



Posts más recientes

24/6/26

Moral Académica Rota

Se refiere a la aniquilación del sistema de valores que permite que una universidad sea, precisamente, una universidad

21/6/26

Recorrido con el Fogonero mayor

Extendemos nuestra vitalidad cuando nos mantenemos activos en esos "quehaceres" que mejor nos definen.

6/6/26

¿Y los servicios públicos esenciales? (4)

4to capítulo- La negociación de un "Plan Marshall Social" pasará por poner orden en la casa.

bottom of page